viernes, 24 de junio de 2011

El hogar de día Nazarena construye un nuevo mundo

La nueva sede, de apenas dos meses, está en Blanco Encalada 555, Mar de Ajó y tiene el encanto de transformar una tarde gris oscuro, afeada por la lluvia, por luminosas sonrisas de nenes cuyas edades van de los dos a los doce años.
“Hay mas chiquitos” asegura Nancy Rohr; “son los hermanitos de los que ya están y que no podemos dejar afuera”. Jorgelina Ricchezza asiente con un gesto de la cabeza y comenta: “también algunos tienen más de doce, que son los que venían con nosotras y ahora colaboran con nuestras guardadoras a servir la leche o ayudar con las tareas”.

Algunos nenes miran la tele, otros cantan y ríen, los más hacen deberes, sonríen de vez en cuando, dirigen un comentario a algún compañero y vuelven al trabajo. Tres veces por semana asiste al hogar una tallerista municipal que es docente y ayuda a los chicos con la tarea. “Nuestras guardadoras, que son las chicas que trabajan en el hogar, también colaboran con las tareas. Ellas se quedan hasta las 8 de la noche”, precisa Jorgelina.

El hogar abre todos los días a las 9. “Nueve o nueve y media de la mañana empiezan a llegar los chicos y les damos el desayuno” cuenta Nancy y aprovecha para agradecer a toda la comunidad: “Varias panaderías nos acercan pan y facturas; un supermercado de zona centro y una distribuidora de alimentos nos da lo que necesitamos”. A la vuelta del comedor escolar los chicos tienen dos turnos de merienda, uno a las 17.30 y otro a las 18.15.

La municipalidad ayuda con los materiales y el apoyo de las talleristas.“Las chicas que juegan con los niños y los cuidan son talleristas que nos aporta la municipalidad. Siempre que necesitamos algo el intendente es muy abierto para el acompañamiento” certifica Nancy Rohr.

“Lo maravilloso del cambio de sede es que hace que mucha gente vuelva a acordarse de Nazarena. Hemos recibido el interés de la gente que se acercó a ver qué faltaba. Estamos orgullosas de que haya interés en la comunidad de involucrarse en la ayuda al prójimo” dice Jorgelina Ricchezza.



Para los nenes, el hogar se convirtió en la parte de la familia que les falta, es “la patita ausente”. “Dedicamos un espacio de amor que la propia familia, a veces y por varias razones, no puede brindar”. En el hogar Nazarena siempre hay alguien que se sienta con el chico para que él pueda contar como le fue en la escuela, qué le está pasando o si tiene algún problema y no sabe canalizarlo en su familia. “Nosotros acompañamos al chico en su crecimiento” concuerdan Nancy y Jorgelina.



Los teléfonos para comunicarse y colaborar con el hogar de día Nazarena son:
02257 15 55 8200
02257 15 66 0476
02257 15 66 6318

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